La naturaleza siempre nos ha enseñado lo que es mejor para nuestro bienestar; por ello, en la Clínica Santa Isabel, hemos equipado una sala de partos verticales, especialmente acondicionada para atender “el parto natural por excelencia”.
La postura vertical brinda mayor comodidad y reduce el dolor de la madre, permitiendo, al mismo tiempo, un nacimiento más seguro y menos traumático para el bebé.

Beneficios

  • Permite una mayor oxigenación en la madre y en el bebé; reduce el periodo de dilatación, minimiza el dolor y acorta el trabajo de parto.
  • Ayuda a producir una mayor distensión intrapélvica, reduciendo la posibilidad de desgarros para la madre y la distocia de hombros en el bebé.
  • Gracias a la fuerza de gravedad, el bebé realiza una presión sostenida, haciendo que se dirija hacia la abertura vulvar como única salida.
  • Otorga a la madre mayor control del parto, reduciendo significativamente el trauma obstétrico y posibles alteraciones en la frecuencia cardíaca del bebé.
  • Admite una participación más activa de la pareja durante la labor de parto.